El seguro de salud sin copago permite acceder a diferentes coberturas médicas sin que su uso implique un coste adicional en la cuota del cliente. El usuario puede disfrutar de una gran cantidad de coberturas sin necesidad de abonar un importe adicional. También se eliminan las limitaciones de contratación, ya que este tipo de pólizas se suelen ofrecer a todos los perfiles, independientemente de su estado de salud o su situación económica. A cambio de esa flexibilidad, tienen un coste más elevado y que evoluciona en función de los servicios utilizados. Si se solicitan servicios médicos con frecuencia, es probable que el seguro aumente de precio en las sucesivas renovaciones.
La carencia
La carencia consiste en un lapso de tiempo durante el cual el asegurado no puede usar los servicios contratados. Este plazo se aplica sobre algunos servicios y puede ser de entre 3 meses y 1 año. Ahora bien, existen algunos supuestos donde no se aplica: si la vida del cliente corre peligro o si proviene de otra compañía.
Prácticamente todas las aseguradoras incluyen un periodo de carencia. La duración de estos lapsos temporales varía en función del servicio solicitado y puede llegar hasta los 10 meses en el caso de trasplantes, embarazos o partos. Desafortunadamente para el cliente, no es fácil negociar estos plazos.
¿Cuándo contratar un seguro con o sin copago?
Los seguros con copago son más adecuados para las personas sanas, que no prevén hacer uso de las coberturas y que, por lo tanto, no las pagarán. Al tener un menor coste base, también son adecuados para personas solteras, sin hijos o sin obligaciones familiares. Es importante recordar que las aseguradoras pueden denegar a algunos perfiles la posibilidad del copago en función de los riesgos que entrañen para la compañía.
Por otro lado, los seguros con copago están recomendados para aquellas personas que acuden con regularidad al centro médico. En este grupo se encuentran las personas de avanzada edad, las que tienen una enfermedad de larga duración o las que necesitan someterse a largos tratamientos, por ejemplo. También es una buena opción para padres y madres recientes, puesto que los niños requerirán consulta pediátrica y revisiones rutinarias.
Ahora que ya sabes en qué consiste el copago de un seguro, sigue consultando CaixaBank y mantente al día de todo lo relacionado con el mundo financiero y los seguros.