Contrato de relevo: qué es y cómo puede afectar a tu jubilación
Fomentar el relevo generacional mientras preparas tu retiro es posible. Descubre cómo esta modalidad contractual facilita la incorporación de nuevo talento a la empresa sin que tu futura pensión se vea perjudicada por reducir tu jornada.
Introducción
En el mercado laboral actual, la salida de los profesionales con más experiencia debe gestionarse bajo un marco de seguridad jurídica. Existe una fórmula legal diseñada para favorecer el relevo generacional y permitir una salida escalonada: la jubilación parcial vinculada a un contrato de relevo.
Si te planteas qué es el contrato de relevo, debes verlo como un puente. Es un acuerdo mediante el cual la empresa contrata a una persona (el relevista) para cubrir las horas que tú dejas de trabajar. De esta forma, el conocimiento no se pierde y tú puedes iniciar tu retirada de forma escalonada con total seguridad jurídica.
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¿Qué es el contrato de relevo y cómo funciona?
Técnicamente, el contrato de relevo es aquel que se celebra con un trabajador en situación de desempleo o que ya tiene un contrato de duración determinada con la empresa, con el objetivo de sustituir la jornada de trabajo que queda vacante por un empleado que accede a la jubilación parcial.
Este mecanismo permite que el trabajador veterano reduzca su jornada y su salario, empezando a cobrar la parte proporcional de su pensión, mientras el nuevo trabajador (el relevista) ocupa ese tiempo de trabajo.
Requisitos para la jubilación parcial con contrato de relevo
Acceder a este modelo no es automático. La normativa exige que se cumplan ciertos parámetros tanto de edad como de cotización previa.
Condiciones para el trabajador que se jubila
Para acceder a la jubilación parcial mediante un contrato de relevo, el empleado debe cumplir estos puntos:
- Edad mínima: Depende de los años cotizados y de la edad legal ordinaria. En 2026, la edad mínima para acceder a la jubilación parcial con contrato de relevo es:
63 años y 10 meses, si no se alcanzan 38 años y 3 meses de cotización.
62 años, si se alcanzan o superan 38 años y 3 meses de cotización. - Periodo de cotización: Se requiere haber cotizado al menos 33 años (en casos de discapacidad, el mínimo baja a 25 años).
- Antigüedad en la empresa: El trabajador debe llevar al menos 6 años en la empresa de forma ininterrumpida.
Reducción de jornada: Debe ser de entre un 25 % y un 50 %, y puede ampliarse hasta el 75 % si el relevista es contratado a jornada completa e indefinida. Si la jubilación parcial se anticipa más de dos años respecto a la edad ordinaria, durante el primer año la reducción debe situarse entre 20 % y 33 % (art. 215.2 c) LGSS).
Condiciones para el trabajador relevista
El contrato del nuevo empleado debe cumplir lo siguiente:
- La jornada del relevista debe ser, como mínimo, igual a la reducción de jornada acordada por el jubilado parcial.
- El puesto de trabajo del relevista no tiene por qué ser idéntico, pero debe existir una correspondencia entre las bases de cotización.
- Si la jubilación parcial se produce antes de la edad ordinaria, el contrato del relevista debe ser indefinido y a jornada completa (art. 12.6 ET).
- El contrato debe mantenerse toda la jubilación parcial y dos años adicionales. Si se extingue antes, debe ser sustituido por otro. (Art. 12.6 ET)
¿Cómo afecta el contrato de relevo a tu futura pensión?
Una de las dudas más frecuentes es si reducir la jornada ahora perjudicará la pensión final cuando llegue la jubilación ordinaria. La buena noticia es que, mientras dure la jubilación parcial con contrato de relevo, la empresa y el trabajador deben cotizar por la base que habría correspondido de haber seguido trabajando a jornada completa.
Esto significa que tu base de cotización se mantiene "protegida", por lo que tu futura pensión de jubilación total no se verá mermada por haber pasado por este periodo de relevo.
Planifica tu retiro con CaixaBank
La jubilación no es un destino, es una etapa que se construye durante años. Una buena planificación financiera es la herramienta clave para compensar los coeficientes reductores de la jubilación anticipada y permitirte mantener el nivel de vida deseado:
- Calcula tu brecha de ingresos: Identifica la diferencia real entre tu último sueldo y tu futura pensión pública, aplicando ya las penalizaciones por el adelanto.
- Ahorro complementario: Los planes de pensiones y los seguros de ahorro son instrumentos fundamentales para generar ese capital extra que cubrirá la reducción de la Seguridad Social.
- Análisis de gastos: Planifica cómo cambiarán tus hábitos. Es el momento de asegurar fondos para el ocio, los viajes o la salud, reduciendo gastos que ya no tendrás en tu etapa activa.
En CaixaBank te ayudamos a diseñar la estrategia que mejor se adapte a tus metas. Te invitamos a utilizar nuestro simulador de planes de pensiones para encontrar la opción ideal según tu perfil o a acudir a tu oficina más cercana, donde nuestros expertos te brindarán el asesoramiento personalizado que necesitas para asegurar tu tranquilidad futura.
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