Concesión del préstamo sujeta a previa aprobación por parte de la entidad.
Qué es una línea de crédito y cómo funciona
No será porque no nos lo hayan dicho por activa y por pasiva: tenemos que reducir nuestra huella de carbono. Desde una ciudad que implanta medidas para reducir sus emisiones a un hogar que mejora su eficiencia energética, todos debemos implicarnos. Y los ecopréstamos están para ayudarnos a conseguirlo.
Introducción
Seamos más precisos: una línea de crédito (o cuenta de crédito) es una cantidad de dinero que el banco pone a tu disposición y que tú puedes usar en parte o en su totalidad durante un tiempo. Por ejemplo, un plazo de un año. El banco te deja un saldo extra en una cuenta y te cobra un interés por la parte de ese dinero que uses en momentos concretos. Pagas por el número de días que dispongas de esa cantidad.
Normalmente, también pagas un interés, más pequeño, por la línea de crédito en sí misma, por tener abierta esa cuenta con saldo del que puedes disponer. Pero el interés más alto es el que te cobran por la cantidad que utilices.
Un préstamo personal para cada ocasión
Para tus planes, para tu coche o moto, para tu casa, para estudiar… tenemos un préstamo para ti.
NRI: 9194-2025/09542
¿Para quién está pensado este producto y qué sentido tiene?
Casi siempre lo usan empresas y autónomos para atender pagos cuando necesitan hacerlo y no tienen dinero en caja. Por ejemplo, sirve para que una empresa pague las nóminas a sus empleados el día 1 del mes, mientras espera a que sus clientes le paguen unos días después deudas pendientes. O para que un autónomo pague el IVA trimestral y pueda, así, tener flexibilidad mientras espera que le lleguen ingresos pendientes.
La idea es que ese saldo «extra» te permita afrontar pagos en momentos en que lo necesitas por un tiempo corto, pues, si lo fueras a necesitar durante uno o dos años, el producto que necesitas no es una línea de crédito, sino un préstamo. Una línea de crédito te da tranquilidad en ciertos «picos» de tu negocio: si te viene un pago a la cuenta cuando no tienes saldo, puedes hacer que tu banco disponga del dinero de la línea de crédito para no devolver ese recibo.
Entonces, ¿qué diferencia hay entre un préstamo y una línea de crédito?
Volvamos al símil de tus allegados que vienen a dormir a casa. Si se quedan poco tiempo o pasan semanas sueltas durante el año, tiene sentido que pagues por un colchón que solo «alquilas» esos días (línea de crédito). Si necesitas disponer de un dinero, pongamos 40.000 euros, y no vas a devolverlo hasta dentro de uno o más años, entonces es probable que te encaje más pedir un crédito.
¿Qué más diferencias hay entre préstamo y línea de crédito?
- Un préstamo es un dinero que el banco te da en su totalidad y que puedes devolver al final del plazo o mediante pagos pactados, que incluyen el dinero prestado más las comisiones o intereses. En una línea de crédito, el banco te deja el saldo en una cuenta y tú vas usándolo todo o en parte hasta su vencimiento (fecha en que la cuenta tiene que tener el mismo saldo que te dejó el banco). Durante el plazo en que tienes la línea de crédito, la entidad financiera te va cobrando comisiones en función del saldo de que has ido disponiendo y del tiempo que lo hayas hecho.
- La línea de crédito se puede renovar al final del plazo (lo más habitual es firmarla por un año). Los préstamos no se pueden renovar, sino que se van pagando en función del plazo acordado hasta que a su vencimiento la deuda queda saldada.
- En la línea de crédito se paga un interés (más pequeño) por el saldo total que el banco pone a tu nombre y otro interés (más alto) que solo pagas durante el tiempo que usas parte o todo ese dinero. En el préstamo se pagan los intereses del total.
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